viernes, 5 de junio de 2015

Cuesta

Me cuesta soltar, dejar ir, superar y todo lo que se le parezca. Se me hace difícil olvidar lo que pasamos juntos, su voz, sus ojos, sus manos, su pelo medio largo, sus orejas, sus labios y esos abrazos que sólo él me sabía dar. Ay! me pongo cursi. 
No pretendo olvidarlo, sólo quiero verlo y no empezar a pensar en todo lo que nos unía, amigos, recuerdos, fotos, noches y besos. Quiero que cuando lo nombren no sentir que me miran o que lo hacen a propósito porque sé que no es así, sé que soy yo la que tiene su nombre todo el tiempo en la mente. Quiero dejar de crear historias con él antes de dormir, quiero salir a bailar y no estar pendiente de que puede aparecer, quiero emborracharme y que no sea por despecho. Quiero que la persona con la que estoy no sea el "otro" y él no sea "él", quiero dejar de darle importancia. Quiero dejar de constantemente preguntarme qué estará haciendo o qué pensará de tal cosa. Quiero escuchar una canción y que en mi mente no aparezca su cara. Quiero dejarlo ir. 
Esta es otra noche en soledad y con el celular en la mano esperando algo y tratando de averiguar qué es ese algo. Y que para no perder la costumbre escribo de él. 

viernes, 29 de mayo de 2015

Viernes

Hoy por ser viernes lo extraño más que ayer. Eran los viernes cuando nos juntabamos a mirar pelis o charlar y terninabamos acostandonos. Todos los viernes espero ese mensaje o llamada. Ahora sé que no va llegar pero igual lo extraño, lo espero inconscientemente. Me encantaría recibir ese mensaje o que me llames y por lo menos saber que estás bien, aunque no conmigo. Me molesta que no esté conmigo, me enoja pensar en eso, quiero gritar!! Y no puedo, no encuentro justificación. No es justo que yo esté tan mal y él feliz con ella, o por lo menos parecen felices.

jueves, 28 de mayo de 2015

Era

Con él me sentía como un laburante cuando tiene franco, libre. Me hacía sentir bien, protegida y así, todo cursi y amoroso. Lo veía una vez a la semana como mucho y tal vez era por eso que cuando estábamos juntos era tan lindo. Nos contábamos lo que habíamos hecho en la semana o en el tiempo que no nos habíamos visto y nos quedábamos hablando de alguna noche de joda. De vez en cuando nos hacíamos una escena de celos como si fuéramos algo y uno de los dos terminaba enojado pero en minutos nos abrazabamos y nos acostabamos. Era tan lindo, confieso que lo extraño. En realidad extraño los momentos juntos, quisiera revivirlos. No lo extraño a él, aunque si a su mirada, su voz, esa forma de hablar que nadie tiene. Quiero volver a escuchar sus historias que contaba una y mil veces y yo siempre  me reía aunque para los demás ya eran aburridas y repetitivas. Extraño todo lo que tenga que ver con él, su cama, las escaleras de su casa, sus mensajes, todo menos a él. Él me decepcionó, me usó, me destruyó. No puedo dejar de quererlo pero tampoco esperarlo, ya pasó su tiempo. Aunque si volviera, confieso, saldría corriendo a sus brazos. Es mi debilidad.