Me cuesta soltar, dejar ir, superar y todo lo que se le parezca. Se me hace difícil olvidar lo que pasamos juntos, su voz, sus ojos, sus manos, su pelo medio largo, sus orejas, sus labios y esos abrazos que sólo él me sabía dar. Ay! me pongo cursi.
No pretendo olvidarlo, sólo quiero verlo y no empezar a pensar en todo lo que nos unía, amigos, recuerdos, fotos, noches y besos. Quiero que cuando lo nombren no sentir que me miran o que lo hacen a propósito porque sé que no es así, sé que soy yo la que tiene su nombre todo el tiempo en la mente. Quiero dejar de crear historias con él antes de dormir, quiero salir a bailar y no estar pendiente de que puede aparecer, quiero emborracharme y que no sea por despecho. Quiero que la persona con la que estoy no sea el "otro" y él no sea "él", quiero dejar de darle importancia. Quiero dejar de constantemente preguntarme qué estará haciendo o qué pensará de tal cosa. Quiero escuchar una canción y que en mi mente no aparezca su cara. Quiero dejarlo ir.
Esta es otra noche en soledad y con el celular en la mano esperando algo y tratando de averiguar qué es ese algo. Y que para no perder la costumbre escribo de él.
viernes, 5 de junio de 2015
Cuesta
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