viernes, 29 de mayo de 2015

Viernes

Hoy por ser viernes lo extraño más que ayer. Eran los viernes cuando nos juntabamos a mirar pelis o charlar y terninabamos acostandonos. Todos los viernes espero ese mensaje o llamada. Ahora sé que no va llegar pero igual lo extraño, lo espero inconscientemente. Me encantaría recibir ese mensaje o que me llames y por lo menos saber que estás bien, aunque no conmigo. Me molesta que no esté conmigo, me enoja pensar en eso, quiero gritar!! Y no puedo, no encuentro justificación. No es justo que yo esté tan mal y él feliz con ella, o por lo menos parecen felices.

jueves, 28 de mayo de 2015

Era

Con él me sentía como un laburante cuando tiene franco, libre. Me hacía sentir bien, protegida y así, todo cursi y amoroso. Lo veía una vez a la semana como mucho y tal vez era por eso que cuando estábamos juntos era tan lindo. Nos contábamos lo que habíamos hecho en la semana o en el tiempo que no nos habíamos visto y nos quedábamos hablando de alguna noche de joda. De vez en cuando nos hacíamos una escena de celos como si fuéramos algo y uno de los dos terminaba enojado pero en minutos nos abrazabamos y nos acostabamos. Era tan lindo, confieso que lo extraño. En realidad extraño los momentos juntos, quisiera revivirlos. No lo extraño a él, aunque si a su mirada, su voz, esa forma de hablar que nadie tiene. Quiero volver a escuchar sus historias que contaba una y mil veces y yo siempre  me reía aunque para los demás ya eran aburridas y repetitivas. Extraño todo lo que tenga que ver con él, su cama, las escaleras de su casa, sus mensajes, todo menos a él. Él me decepcionó, me usó, me destruyó. No puedo dejar de quererlo pero tampoco esperarlo, ya pasó su tiempo. Aunque si volviera, confieso, saldría corriendo a sus brazos. Es mi debilidad.